Ante una sala llena, el público ofreció una ovación de pie y salieron del Centro de Danza secándose las lágrimas de los ojos, tras ver la obra ‘Los Regalos’ el jueves.
Como un evento de cuatro días, la obra por la Compañía de Teatro Físico, de Perú, fue invitada al Festival de Teatro Físico de Chicago, y se presentó en el Centro de Danza de Columbia. Aunque las obras en el festival se presentan en varios teatros alrededor de la ciudad, Alice Da Cunha, la directora artística del festival, dijo que fue un “sueño realizado” conseguir el espacio en el campus.
“Creo que este es uno de los espacios más hermosos de Chicago”, dijo Da Cunha. “Es uno de mis favoritos”.
Según Da Cunha, el festival lleva 13 años, este año siendo el primero que se presentó una obra de máscaras. Los actores las llevaron puestas para mantener una expresión neutral, lo que atrajo la atención de la audiencia a los movimientos animados que les llevó a través de las etapas de la vida de dos hermanos y su papá.
Fernando Castro, director artístico de la compañía y de “Los Regalos”, dijo que la idea nació con la intención de los actores usaran máscaras para comunicar la trama y sus temas principales sin diálogo.
“Nos servía mucho como una metáfora para hablar de la masculinidad. Cuando entendimos que la máscara podía servir para hablar de los hombres; ¿qué tenemos los hombres que decir sobre el machismo”?
Castro dijo que la obra se escribió de manera colectiva, usando inspiración de las memorias nativas de su niñez, creciendo en Lima, Perú.
“Yo tenía este recuerdo de yo, peleando con mi hermano, porque se sentaba delante del carro con mi papá”, dijo Castro. “Después, tenía este sueño también, donde me acordaba que había bañado a mi papá”.
Otros temas fueron incluidos en la obra, acerca del hogar de la compañía en Lima. Castro dijo que detalles como la luz amarilla y la alfombra, fueron hechos para aparentar un desierto, estos detalles hacen que la obra sea “muy limeña”.
“Nosotros sentimos que esta obra es como la más personal, la más privada, más de nuestras cosas están puestas”, dijo Castro. “Creo que es muy peruana; la luz del atardecer son los mejores avances que tenemos en Lima. Tiene muchos sentidos para nosotros”.
A varios asistentes les gustó que la obra se comunicaba sin palabras. Andrea Ríos, una coreógrafa de México, comentó sobre la manera de comunicar el mensaje de las relaciones familiares.
“Como alguien que estudia la danza, que también habla sin usar palabras, esta compañía hizo excelente minuciosamente el movimiento de cada una de las escenas para poder provocar en nosotros esta curiosidad de las relaciones interpersonales”, dijo Ríos.
Eduardo Cardozo, uno de los actores que asumió el personaje del hermano mayor, describió la oportunidad de compartir la obra y la extensa cultura peruana con otros latinos en Chicago.
“Nos interesa mucho que venga la comunidad latina”, dijo Cardozo. “Creo que para un estudiante de danza o baile, es interesante ver cómo el lenguaje que uno quiere proponer no tiene que ser puro”.
Castro agregó que la oportunidad de compartir la obra con los estudiantes de danza en el Centro de Danza de Columbia fue una experiencia “mística”.
“Es lo que más nos encanta, compartir y escuchar qué dice la gente, qué opina que se lleva, con qué se queda”, dijo Castro.
Editado por Antonio Chaves
